
Ellos nos ven todos los días ¿Y nosotros?
Hay realidades que están frente a nuestros ojos todos los días, pero que pocas veces logramos ver.
Por eso, desde la Fundación Jesuitas lanzamos MIRAME, una campaña solidaria que busca recaudar Gs. 70.000.000 para restaurar 200 metros cuadrados del techo de la Escuela Caacupemí de Fe y Alegría, ubicada en el Bañado Norte de Asunción.
Cada mañana, más de 200 niños llegan a esta escuela con sus cuadernos, sus ganas de aprender y sus sueños de construir un futuro mejor. Sin embargo, cuando llegan las lluvias, también llegan las goteras. Antes de iniciar las clases, muchas veces deben acomodar baldes dentro de las aulas para evitar que el agua moje los pupitres, los materiales escolares y los espacios donde aprenden.
Aun así, la escuela sigue siendo mucho más que un edificio.
Es un lugar donde los niños encuentran oportunidades, acompañamiento, amistad y esperanza. Es un espacio que protege, educa y abre caminos.
EL INICIO DEL CORAZÓN DE LA COMUNIDAD

La historia de la Escuela Caacupemí comenzó hace 25 años cuando un grupo de familias decidió no resignarse. Ante la falta de oportunidades educativas para sus hijos, construyeron con sus propias manos una escuela para la comunidad. Lo hicieron con esfuerzo, sacrificio y una profunda convicción: que la educación podía transformar vidas.
Desde entonces, la institución ha crecido junto con la comunidad y hoy recibe a estudiantes provenientes de distintos sectores del Bañado Norte. Durante todos estos años, vecinos, docentes, familias y alumnos han cuidado cada mejora y cada espacio construido. Sin embargo, las reparaciones que hoy necesita el techo superan las posibilidades de la comunidad.
Por eso acudimos a la solidaridad de toda la ciudadanía.
La campaña MIRAME nace con una invitación sencilla, pero profundamente humana: detenernos un momento y mirar.
Mirar a esos niños que cada día observan la ciudad desde sus aulas. Mirar sus sueños, sus capacidades y sus ganas de salir adelante.
Mirar una realidad que muchas veces permanece invisible.
Porque restaurar este techo no significa solamente reparar una estructura. Significa proteger el espacio donde cientos de niños aprenden, crecen y construyen su proyecto de vida.
Significa decirles que los vemos. Que importan. Que creemos en ellos.
La campaña estará vigente del 23 de junio al 24 de julio y busca movilizar a personas, empresas e instituciones que quieran sumarse a esta causa.
Cada aporte ayudará a que los niños de la Escuela Caacupemí puedan seguir estudiando en condiciones más seguras y dignas.
Detrás de cada aula hay un sueño. Y detrás de cada donación hay una oportunidad para construir un Paraguay más justo.

¿Cómo sumarse?
Toda donación suma, podés hacer la tuya a través del alias de la Fundación Jesuitas RUC 80067434-0. Y si ya sos socio de la Fundación Jesuitas, a través de tu oficial de donación.
Conocé más aquí: https://youtu.be/TSrHNQqbfIo